Biografia del Director

Elad Abraham

Humano, explorador, inquieto y rebelde. Luego de vivir 6 años en el exterior regresó a Rosario y estudió en la EPCTV (Escuela Provincial de Cine y TV) de Rosario entre 2008 y 2011. Este es su primer proyecto audiovisual de carácter profesional en el rol de director. Ocupó roles técnicos primarios y secundarios en algunas publicidades, cortometrajes y realizaciones para instituciones varias. Escribe hace años. Trabajó como docente, fotógrafo y capacitador en la APSV (Agencia Provincial de Seguridad vial). Actualmente trabaja como fotógrafo independiente y también en la Federación de cooperadoras escolares del departamento Rosario. Forma parte de equipos interdisciplinarios de performances artísticas, como”Autocultivo Cultural” y “Cuerpo Tomado”. También fue socio de diferentes cooperativas de trabajos (artísticas, técnicas y educativas). Es miembro de “Papaxhos” grupos de varones antipatriarcales que organizan encuentros culturales para una nueva masculinidad.
En constante transformación, pensando y haciendo para construir otros relatos.

Motivación del director

Estudié la carrera de cine cuando entendí que se puede dar batalla a los discursos con acciones. Estudié para llevar la cámara a los lugares más profundos del alma.

Yo nací en Israel, producto de un exilio político vivido por mis padres durante la última dictadura militar en Argentina. Nací en Afula, al lado de Nazareth, en un hospital que albergaba soldados heridos en la guerra con el Líbano en el año 1982. El ruido de los aviones de guerra rompiendo la barrera del sonido sobre su casa en el Kibbutz Gazit me lanzó al mundo. Unos meses después de mi nacimiento, mi padre se asusta por una carta para el enrolamiento en el ejército, y paralelamente, vuelven las elecciones democráticas en Argentina, y deciden volver, con mi hermano mayor y conmigo.

Fui a escuelas públicas, en Rosario, Argentina, y a pesar de tener un nombre que siempre marcaba una pequeña línea por su rareza yo me sentía igual que cualquier otro buen hijo de vecino.

En mi temprana adolescencia participé inconscientemente al principio y más tarde con plena conciencia y convicción del Movimiento juvenil judío Habonim Dror (constructores de la libertad), que se autodefine como Sionista Socialista. Durante los 12 años que participé ocupe muchos roles y recibí mucha información que formaron mi parecer.

En ese momento tenía una postura política respecto del “conflicto” completamente implantada. La falta de información verdadera, las políticas orwelianas de “esclarecimiento” que propone el estado sionista para aleccionar y cooptar las voluntades de todos los judíos del mundo, hicieron que llegara a creer que el problema era que “Los palestinos no quieren a sus hijos como los judíos si quieren a todos los niños por igual”. Los datos de las incursiones militares desmienten fehacientemente esas aseveraciones. Las masacres perpetradas contra niños, mujeres y civiles son recurrentes y sistemáticas en el corto historial del ejército de “defensa” Israelí.

Durante los ‘90, la fundición de hierro de mi abuelo, llena de movimiento, ruido y producción otrora, quedó desmantelada y mi padre se vio en la obligación de hacernos trabajar. No me quejo por mí, no fue tan terrible. Hablo del país, y habló del contexto en que tanta gente abandonó estas tierras con el mismo anhelo con que sus antepasados llegaron huyendo del hambre y la violencia sufrida en Europa.

Algunos se fueron a España, otros a Italia, o Francia. Los que pudieron se fueron a Estados Unidos o Alemania. En ese contexto, yo me fui a vivir a Israel, a cambio, servicio militar obligatorio.

Para el argentino con sentido de ciudadano ético es un espejo, porque soy el reflejo de esta sociedad que con sus defectos y virtudes me recibió y me abre las puertas como a cualquiera de sus hijos. Si me pude cuestionar todas estas cosas es por venir de un país que busca cicatrizar las heridas que le dejó el terrorismo cívico militar en su historia.

Esta es otra versión de la historia. O al menos, otra lectura. Es la versión de una persona que vivió el sionismo desde adentro y se fue para contar cómo se construye a base de mentiras el estado etnocrático de Israel.

A través de este trabajo trato de contribuir para crear un mundo multipolar donde se pongan en duda los relatos hegemónicos imperialistas y cada vez más gente tenga capacidad de refutar a conciencia esos relatos.

Trato aportar una mirada más sobre la colonización de medio oriente, una mirada latinoamericana que sueña con construir un mundo más justo.

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